Chiara Nappi, doctoranda en Neurociencias, sobre la Winter School on Clinical Neurotechnology: “Me habría gustado mucho haber aprovechado más oportunidades como esta a lo largo de mi doctorado”
6 marzo 2026
Con el objetivo de explorar la neuroanatomía virtual, aprender técnicas de exploración clínica y trabajar con tecnologías como la electroencefalografía, el seguimiento ocular y la realidad virtual, la Universidad de Medicina y Farmacia Iuliu Hațieganu de Cluj-Napoca, miembro de NeurotechEU, ha organizado la Winter School de Neurotecnología Clínica del 23 al 26 de febrero. Desde la alianza europea NeurotechEU se describe la Neurotecnología Clínica como la integración de sistemas de intervención y monitorización en los canales digitales de salud cerebral para la atención al paciente. Además, la Alianza considera la Neurotecnología Clínica como una de las áreas en las que se aborda la neurotecnología.
La beneficiaria de la plaza cubierta por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) para esta Winter School es Chiara Nappi, estudiante del Programa de Doctorado en Neurociencias, en el Instituto de Neurociencias, centro mixto de la UMH y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Nappi, quien está en su último año de doctorado, nos cuenta sobre su experiencia.

2026 UMF’s Winter School
Chiara, ¿antes de esta Winter School habías oído hablar del concepto de neurotecnología clínica?
Realmente no. Era algo abstracto, basado en lo que había leído. Sin embargo, tras esta escuela, definiría la Neurotecnología Clínica como las herramientas tecnológicas que se ponen a disposición tanto del personal clínico médico como de los pacientes.
Entonces, tratándose de un concepto desconocido para ti, ¿por qué decidiste solicitar la plaza en este programa?
Ahora que estoy terminando mi doctorado, quería tener la oportunidad de valorar el hecho de poder pasar a la parte un poco más traslacional, digamos, a la clínica aplicable. Ahora mismo, mi trabajo de investigación gira en torno al dolor. Haber tenido la oportunidad de adentrarme en la parte clínica y descubrir cómo funciona realmente el trato con el paciente: qué se hace, los tipos de pruebas, qué se evalúa, la interpretación de los datos, etc. es una manera de abrirme puertas y conocer nuevas opciones para mi carrera después del doctorado. Podría decir que quería explorar la aplicación clínica de distintas herramientas tecnológicas.

Chiara Nappi at 2026 UMF’s Winter School
¿Cómo estaba organizada esta Winter School?
El programa duró cuatro días y cada día tuvimos tres sesiones diferentes. Tuvimos sesiones centradas en la neuroplasticidad, en cómo afecta el contexto cultural en la cognición del individuo, también tuvimos una sesión de neuroanatomía. En otra nos explicaron qué son los electroencefalogramas y cómo se interpretan; en otra descubrimos algunas técnicas de neurorrehabilitación.
También tuvimos sesiones prácticas, de hecho, una de las cosas que más me gustó fue que todo lo que veíamos en la teoría lo veíamos después aplicado con un paciente. En algunas sesiones pudimos probar juegos virtuales que se adaptan a los pacientes como ejercicios de neurorrehabilitación tras haber sufrido un ictus, por ejemplo.
¿Destacarías alguna de las sesiones por encima de las demás?
Definitivamente, la última sesión, la que trataba sobre la neurorrehabilitación. Coincidió que una de las compañeras había tenido un accidente hace unos años y, como consecuencia, había sido sometida a algunas de las técnicas que vimos a lo largo de los cuatro días. Ella misma pidió poder contar su historia y, además del gran mensaje de fuerza que compartió con nosotros, nos enseñó pruebas suyas para que pudiésemos identificar de qué tipo eran e incluso analizarlas, tal como habíamos visto en las sesiones teóricas previas.
Otra sesión que me gustó mucho fue la de neuroanatomía. Aunque la sesión teórica fue un poco densa, en la práctica usamos gafas de realidad virtual para, digamos, navegar por dentro del cuerpo. Podíamos mover cualquier parte del cuerpo, como quitar un trozo de cráneo o apartar una vena para ver qué hay detrás. Eso fue increíble.
¿Tú conocías las técnicas que os enseñaron allí?
No a nivel clínico. Yo he aprendido muchas cosas. Aunque hoy no pueda hacer un encefalograma por mí misma, ahora sé por dónde empezar a interpretarlo. Además, como los asistentes éramos de diferentes perfiles, creo que eso también ayudó a que el nivel, pese a no quedarse en una introducción sin más, fuese asequible para todos. Diría que todos nos quedamos, al menos, con las cosas principales.
Finalmente, Chiara, ¿dirías que esta Winter School ha cumplido con tus expectativas?
Totalmente. Ha sido muy interesante. He aprendido un montón de cosas nuevas, pero muchísimas. Y no solo en lo que respecta a la parte, digamos, didáctica en sí, sino también a la social. A nivel de networking, a mí me ha gustado mucho también. De hecho, me habría gustado mucho haber aprovechado más oportunidades como esta a lo largo de mi doctorado.



